MamáFerrari: grietas
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martes, 26 de enero de 2021

Conchas (o pezoneras) de plata.

 He visto que se han vuelto a poner de moda las conchas de plata de lactancia y me gustaría dar mi opinión personal.

Por muchas es sabido mis duros comienzos con la lactancia de Jimena, entonces cada vez que veía algo nuevo ahí que iba yo, me agarraba a un palo ardiendo en aquellos momentos, la verdad. Escuche en algún sitio esto de las conchas de plata y yo lo hice mas rudimentario y ponía cucharillas de café dentro de la nevera y cuando estaban fresquitas me las ponía dentro del sujetador. Sinceramente, el fresquito aliviaba pero duraba, lo que duraba el frio de la cuchara. 


¿Qué son las conchas de plata?

Pues su propio nombre lo dice. Son como unas pezoneras de plata para poner en el pezón entre las tomas, con el objetivo de proteger los pezones y así evitar la aparición de grietas e infecciones.

Bajo mi punto de vista esto no tiene mucho sentido ya que una de las recomendaciones cuando tienes grietas es dejar el pecho al aire.

Por otro lado si una mujer presenta dolor, grietas o infección en los pezones habría que ver cual es la causa de esto y solucionarla de verdad sin prometerles el oro (en este caso la plata) y el moro con un producto que si, muy natural, muchos beneficios de la plata pero que no valen para eso. 

Así que, muy señoras mías, no dejarse engañar con estas cosas, ya se sabe que las mamás primerizas somos un blanco fácil a la hora de vendernos lo que sea. 

lunes, 17 de agosto de 2020

Jimena, la teta y yo. Parte II

Vamos con la segunda parte del inicio de nuestra lactancia. 

Después de meter el primer biberón me conciencié que podría hacer lactancia en diferido. Realmente no conocía el termino pero mi idea era sacar la leche y dársela en el biberón, así ella podría tener todos los beneficios de la leche materna y yo los pezones sanos.

Mi tía vino a visitarme y me dio un sobre con dinero y me dijo "toma para el bautizo de la niña" y automáticamente le dije a mi marido "acércate a la farmacia y compra un sacaleches eléctrico". No estaba yo para pensar en un bautizo, ni en otra cosa que no fuera alimentar a mi hija de la manera que yo consideraba mejor. Esa misma tarde me puse a darle caña al sacaleches y que desilusiones me llevaba cuando sacaba tan poquita leche, pero que contenta me ponía cuando cada vez sacaba un poquito más.

Fue una época bastante dura. Sobre todo tenia que sacar de noche, las tomas nocturnas son muy importantes, entonces tenia que simular esas tomas para la estimulación de la prolactina y que ahí salieran chorros de amor. Recuerdo que en pocas noches pase de caer unas gotitas a salir chorros grandes y a casi llenar bibis completos. A la vez daba leche de formula porque lo que sacaba no me daba para todas las tomas del día. 
Yo no dejaba de ponerme a la niña a la teta también pero cuando me la ponía "mas de la cuenta" al final acababa otra vez con dolor en los pezones.

Sinceramente, era muy coñazo ir cargando con biberón, leche de formula, agua, termo, sacaleches, embudos, pilas... un montón de artefactos para salir un rato de paseo. 

Durante un par de meses estuve buscando información sobre si podría volver a dar la teta a la niña. Un día en facebook una chica de un grupo de apoyo a la lactancia me habló en privado pidiéndome ayuda para un trabajo final para ser asesora de lactancia. Vi el cielo. No sabia que finalmente me ayudaría ella a mi.  Le conté mi caso, ella esperaba hacerme las típicas pregustas y tener información para su trabajo pero finalmente esto se le complicó. La chica se ofreció a buscarme un grupo de apoyo a la lactancia por mi zona para que fuera presencial y que pudieran echarme una mano.

viernes, 14 de agosto de 2020

Jimena, la teta y yo. Parte I

 Alguna vez he hablado así por encima de los duros comienzos de nuestra lactancia, voy a profundizar un poquito durante varios post para que no se haga muy pesado. 

Desde el embarazo tenia claro que quería dar la teta aunque ciertamente no estaba muy informada sobre el tema, pensaba que dar la lactancia era sacar la teta... coser y cantar. Ay Dios! que equivocada estaba.

El día del nacimiento de Jimena, cuando fueron a ponerme la vía en la mano, quise sacar ese brazo del pijama que me pusieron en el hospital, así tendría la teta mas accesible para justo el momento de nacer y hacer piel con piel.

En las primeras horas de vida de Jimena ya tuve a dos matronas dándome pautas sobre posturas y algunas cositas a tener en cuenta, pero al día siguiente ya empecé a notar molestias en los pezones. Recuerdo tener a mi alrededor a varias mujeres de mi familia (madre, tita, prima, suegra) todas diciéndome que tenia que aguantar que "eso tiene que hacer callo". 

Cuando me fui a casa empezaron a salirme grietas en los pezones y en una de las veces que lleve a la niña al pediatra le comente lo que estaba pasando y sin verme me dijo "dale esta leche" apuntando en un papel una marca de leche artificial. Salí de aquella consulta con un sensación horrible.

Aguanté hasta los 6 días con sus 6 noches, donde me mordía el pijama cada vez que daba la teta para no gritar de dolor y donde pataleaba en la cama del dolor tan intenso que sentía y solo retumbaba en mi cabeza "tiene que hacer callo. Dale esta leche" en bucle.

Recuerdo el día que me levante por la mañana con los ojos a tope de haber pasado toda la noche llorando de dolor y le dije a mi marido, "por favor, prepara un biberón". En la cara de mi marido vi tristeza y dolor, él sabia que no era yo la que le estaba diciendo esas palabras, sabía que ese no era mi deseo pero me miró con cariño y comprensión y me dijo "tranquila que eres una mamá fuerte". 


Primer biberón de leche de formula
de Jimena con 6 días de vida.
Se nota el sufrimiento en mi cara.













 

Una cosa que hago con mi hija cuando vamos al colegio

La primera idea que tuvimos para llevar a Jimena al cole, era ir andando, pero el cole está a unos 20-25 minutos, en distancia no esta lejos...